domingo, 14 de octubre de 2007

Sobre la desaparición de Rosendo Radilla


Desaparecidos: un fracaso del Estado


Publicado en Enfoque - Reforma


Por Laurence Pantin


(14-Oct-2007).-

Los jueces en la oficina
ordenan todo lo que quieren,
quitándole el pan al pueblo
y hasta la vida si pueden.

Madre mía de Guadalupe,
échame tu bendición,
que ya mi madre me dijo
que de Dios vendrá el perdón.
Seguirá la lucha del pueblo.
Nos vemos en el Panteón.



Cuando Rosendo Radilla compuso este corrido, estaba, sin saberlo, describiendo lo que sería su destino. Con la diferencia de que sus familiares no pueden visitar su sepultura, ya que Rosendo fue una de las 470 personas que desaparecieron a manos del Ejército en Atoyac de Álvarez, Guerrero, en los años setenta, cuyos restos nunca fueron encontrados.
La grabación de éste y otros corridos, así como unas cuantas fotos y documentos oficiales, son los únicos vestigios de él que tienen sus hijos.
Precisamente estos corridos, que glorifican la lucha contra los caciques y por una mayor igualdad encabezada por los guerrilleros Lucio Cabañas y Genaro Vázquez, fueron la razón por la que fue detenido el 25 de agosto de 1974.
Más de 30 años después de la detención de su padre, los hijos de Rosendo siguen esperando que el Estado mexicano cumpla con su obligación de identificar su paradero y castigar a los responsables de su desaparición.
A pesar de la esperanza que depositaron en la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado cuando ésta se creó en 2001, hoy consideran que esa dependencia nunca tuvo la intención de investigar su denuncia.


Padre de familia y líder de la comunidad

Pese a que Rosendo contaba con buenos ingresos por el negocio de ganadería que había heredado de su abuelo, siempre se interesó por la suerte de los menos favorecidos. "Si él tenía más posibilidades, ¿por qué no ayudar a los que menos tenían?", dice su hija Andrea Radilla acerca de la filosofía de su padre.
Seguramente influyó en sus ideales el haber tenido como pariente al agrarista Feliciano Radilla, quien organizó 36 ejidos en Atoyac y ayudó a crear una cooperativa de producción en los años veinte. "Siento que de allí parte también su idea de buscar una relación más justa", estima Andrea, "incluso, me contaba una tía que cuando tenía 11 años él le llevaba comida a Pablo Cabañas, que andaba en la Revolución Mexicana. Entonces, tuvo contacto con esta gente que decía que luchaba por una vida mejor".
Mientras que otros líderes de Atoyac como Genaro Vázquez o Lucio Cabañas tomaron las armas para defender sus ideas, Rosendo optó por la vía pacífica. Participó activamente en su comunidad y, en los años cincuenta, fue designado presidente municipal. Dedicó mucho tiempo, esfuerzo e incluso recursos personales a mejorar la infraestructura de su comunidad, logrando la construcción de carreteras, hospitales y escuelas.
En sus ratos libres, componía corridos donde exaltaba las hazañas de los guerrilleros locales y denunciaba las injusticias, como las presiones que los acaparadores ejercían sobre los pequeños productores cafetaleros de la región para comprar sus cosechas a bajo costo.
Progenitor de 12 hijos, Rosendo también participó en un movimiento de padres de familia con Lucio Cabañas, para exigir que dejara de cobrarse una cuota de tres pesos por familia en la escuela pública Juan Álvarez. Allí murieron cinco padres de familia a manos de la policía estatal, durante una manifestación el 18 de mayo de 1965. A raíz de la masacre, Cabañas tuvo que refugiarse en la sierra, acusado de ser un agitador, y su búsqueda provocó la militarización del municipio y gran parte del estado.


La detención

Llegado a sus 60 años, Rosendo seguía activo en la comunidad, aunque de manera más prudente, por la fuerte presencia militar en la región. Según Andrea, su padre había recibido avisos de que tuviera cuidado por parte de una comadre, cuyo hermano estaba en el Ejército. "Su hermano había visto su nombre en una lista de posibles gentes que iban a detener", explica.
Esa vez, Rosendo salió de Atoyac y estuvo en Chilpancingo, donde había trasladado a la mayoría de la familia, hasta que el presidente municipal de Atoyac lo visitó y le aseguró que no tenía nada que temer. Entonces, Rosendo siguió yendo y viniendo a Atoyac para atender sus negocios.
En agosto de 1974, decidió irse una temporada con su hija Andrea a Ciudad Altamirano, en la Sierra Caliente de Guerrero, para esperar que las cosas se calmaran.
"Nada más tenía que ir a Atoyac a cobrar un dinero, a bajar el coco de la huerta y a traerle dinero a mi mamá, para que, mientras no estaba, ella pudiera mantenerse", relata Andrea. "Y se fue y, pues, ya no regresó".
En la madrugada del 25 de ese mes, Rosendo salió de Atoyac y tomó un camión para Chilpancingo con su hijo de 11 años. Cuando el vehículo se detuvo en un retén militar, todos se bajaron, pero una vez terminada la inspección, los soldados impidieron que Rosendo y su hijo se subieran de nuevo.
"Les dijeron: 'No, tú ya te quedas aquí'", cuenta Tita Radilla, hermana de Andrea, "entonces, mi papá preguntó por qué. Le dicen: 'Es que tú haces corridos donde narras la historia de los guerrilleros'. Entonces, les dijo: 'Bueno, pero eso no es un delito'".
Delito o no, los militares detuvieron a Rosendo, quien sólo tuvo tiempo de darle dinero a su hijo y de decirle que se regresara a casa para avisar a sus hermanas y a su mamá. Fue la última vez que uno de sus familiares lo vio.


Búsqueda interminable

La vida de la familia cambió radicalmente a partir de la detención de Rosendo. Desde ese día, sus hijos no dejaron de buscarlo ni de querer encontrar a los responsables de su desaparición.
Rosendo y sus hijas habían participado en el movimiento organizado con maestros de la Universidad de Chilpancingo para localizar a los desaparecidos, que para ese entonces ya eran muchos, explica Tita.
"Entonces, todos los maestros de la universidad se movieron, y toda la gente, reclamando su presentación", narra Tita, "en ese momento, no logramos saber nada. Incluso, con el secretario de Gobierno del Estado fue mi hermana, pero dijo que no sabía nada, porque en ese momento aquí la ley era de los militares".
En esa larga espera por el regreso de Rosendo quedó la salud de su esposa y madre de sus hijos, expresa con tristeza Andrea. Convencida de que Rosendo iba a volver, le arreglaba la ropa para que estuviera lista a su llegada. De ser una mujer muy fuerte, llegó a enfermarse de hipertensión, hasta que murió de una embolia a los 64 años, agrega Andrea.
Mientras tanto, la determinación de sus hijos para descubrir su paradero no menguó. En 1978, se creó el Comité Nacional Independiente Pro-Defensa de Presos, Perseguidos, Detenidos Desaparecidos y Exiliados Políticos, en el cual se involucró Tita. Actualmente es vicepresidenta nacional de la organización, cuyo nombre cambió al de Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Víctimas de Violaciones a Derechos Humanos en México (AFADEM).
"Se ha convertido en el objetivo de mi vida, luchar por la presentación y ahora no solamente de él sino de todos los desaparecidos", expresa Tita.
En el momento de la desaparición, Tita y sus hermanos no pusieron una denuncia ante las autoridades, ya que desconfiaban de las instancias civiles como militares, que consideraban como responsables de los hechos.
Sin embargo, cuando se creó la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) en 1990, decidieron interponer una queja por la desaparición de su padre. Posteriormente, entre 1992 y 2001, pondrían cinco denuncias más ante la Procuraduría General de Justicia del Estado, el Ministerio Público de Atoyac, la Procuraduría General de la República y el estado de Guerrero.
Encontraron muchas trabas en el proceso de poner esas denuncias, ya que en ocasiones las autoridades correspondientes no querían recibirlas, explica Tita. Cuando vio que ninguna de ellas generó resultados, interpuso un recurso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el 15 de noviembre del 2001.


El papel de la Fiscalía Especial

Justo 12 días después, el 27 de noviembre del 2001, Vicente Fox anunció la creación de la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado, el mismo día en que la CNDH emitió su recomendación 26/2001, relativa a las desapariciones forzadas ocurridas en los setentas y ochentas.
Tita empezó a tener esperanzas de que pudiera resolverse el caso de su padre y de los otros desaparecidos, por lo que presentó una denuncia ante la nueva fiscalía por la desaparición de su padre, y convenció a los familiares de otros desaparecidos para que hicieran lo mismo.
"Nosotros quisimos pensar que tal vez por ser otro partido pudiera ser que tuvieran voluntad de cuando menos investigar sobre el paradero de ellos", cuenta.
Por eso la decepción fue muy grande cuando se dio cuenta de que la fiscalía no daba resultados. "La verdad es que no hubo intención siquiera de investigar realmente", afirma.
Por ejemplo, cuando ella y otros familiares pidieron a la fiscalía que investigara dos lugares donde presuntamente habían sido enterrados algunos detenidos, ésta les exigió que un testigo confirmara haber visto que allí habían sido sepultados los desaparecidos antes de proceder a los trabajos de excavación. La institución nunca revisó los lugares señalados.
Por otra parte, cuando la Comisión Interamericana de Derechos Humanos estaba a punto de admitir la denuncia relativa a la desaparición de Rosendo, la fiscalía hizo la consignación al juez del caso en agosto de 2005. Sin embargo, esta consignación presentó varias deficiencias.
Primero, la fiscalía realizó esta consignación sin notificar a los denunciantes ni a sus representantes, la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH), quienes se enteraron del avance en el caso por los medios de comunicación.
Cuando Tita se presentó con el juez segundo de distrito con sede en Acapulco para conocer los detalles de la consignación, éste le negó acceso al expediente. "Me dijo que no, que yo no era la víctima," recuerda Tita, "o sea, que tenía que ser la víctima quien podía checar los expedientes. Es indignante. ¿Cómo pueden decir esas cosas porque saben que él no está?".
Por otra parte, una vez que Tita y sus abogados tuvieron acceso al expediente después de interponer una queja ante la CNDH, se dieron cuenta de que la consignación se hizo por privación ilegal de la libertad en su modalidad de plagio o secuestro, y no por desaparición forzada, como lo señaló la recomendación 26/2001 de la CNDH.
"Es una deficiencia clave porque la propia jurisprudencia que existe establece que el secuestro es cometido por particulares, por individuos, cuando la desaparición forzada implica muchas más personas e incluso instituciones", explica Mario Solórzano, abogado de los familiares de Rosendo e integrante de la CMDPDH.
Como consecuencia, solamente se consignó a un presunto responsable, el general Francisco Quirós Hermosillo, cuando el expediente de la fiscalía sobre el caso de Rosendo señalaba a otros potenciales involucrados. Esto reflejaba el desconocimiento de la operación bajo la cadena de mando que se da en estos operativos militares, considera Solórzano, ya que un soldado nunca toma una decisión solo, sino que sus acciones derivan de órdenes que le llegan de su jerarquía. En agosto del 2005 un juez federal con sede en Guerrero emitió una orden de aprehensión contra Quirós Hermosillo, quien un año después murió en un hospital militar, víctima de cáncer, sin pisar la cárcel por estos delitos.
Ya que se cerró la Fiscalía Especial, la Coordinación General de Investigación de la PGR sigue investigando el caso de Rosendo. "Como siempre, hacen que están investigando, pero nosotros vemos que realmente no hay voluntad política del Estado para resolver," expresa Tita, quien cree que la PGR tiene información sobre el paradero de su padre pero que no quiere revelar esta información.
El único avance que Tita le concede a la fiscalía es que, con su creación, el gobierno mexicano reconoció que existieron desapariciones y que éstas se debieron a una política de Estado.


La Corte Interamericana: última esperanza

Frente a la falta de respuestas por parte de la justicia mexicana, los familiares de Rosendo pusieron sus últimas esperanzas en el sistema interamericano de justicia. El pasado 15 de agosto la Comisión Interamericana de Derechos Humanos entregó a las partes un informe confidencial sobre el caso de Rosendo, en el cual hace una serie de recomendaciones al Estado mexicano.
En caso de que el Estado no cumpla estas recomendaciones para el 15 de octubre próximo, la Comisión Interamericana puede decidir publicar su informe y presentarlo en la próxima Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos o llevar el caso a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, para juzgar al Estado por los delitos de desaparición forzada, probable tortura y privación de la vida, así como falta de acceso a la justicia.
La segunda opción es la más deseable para Solórzano, abogado de los familiares de Rosendo, ya que las sentencias de la Corte Interamericana son jurídicamente vinculantes y forzarían al Estado a resolver el caso de Rosendo.
Por su parte, Eduardo González, experto del Centro Internacional para la Justicia Transicional, una ONG que asiste a países que buscan establecer responsabilidades por las violaciones a los derechos humanos ocurridas durante un régimen represivo, estima que si el caso de Rosendo llega a la Corte Interamericana, es de esperar que ésta siga la jurisprudencia que ya estableció.
"Eso augura que la Corte encuentre en el caso una nueva posibilidad de reiterar su convicción de que la familia de un desaparecido tiene estos derechos (de recibir reparación y de tener un recurso efectivo ante la justicia) y de que el Estado tiene obligaciones muy concretas de garantizar el derecho a la verdad, de garantizar que se haga justicia y de garantizar la reparación justa".
Tita espera la resolución de la Comisión Interamericana con mucha expectativa, porque estima que sólo la justicia internacional puede obligar al Estado mexicano a hacerle justicia a su padre. "Es una esperanza que tenemos de que se pueda resolver, cuando menos, que sirva para que otros casos puedan ser resueltos", expresa Tita.
Andrea también considera que es el momento de que la impunidad se acabe, ya que la persecución a las personas que luchan por sus comunidades es una práctica que sigue existiendo.
En cuanto al caso específico de su padre, más que la reparación material, lo que desea Andrea es conocer su paradero y saber qué le pasó. "Es tan angustiante no saber dónde quedó él", dice en un suspiro, "uno imagina qué pasó, incluso por los testimonios que rindieron algunos testigos, y es terrible. Quisiera que nos entregaran lo que quedó de él".


Documento de inteligencia


Reconoce la detención de Radilla por parte del Ejército por sus presuntos nexos con Lucio Cabañas.

Sobre el posicionamiento ideológico de Felipe Calderón


Minoría selecta y deuda social


Publicado en Enfoque - Reforma


Por Ernesto Núñez y Laurence Pantin


(14-Oct-2007).- Panel: entre la doctrina y el centro

Felipe Calderón sorprendió el pasado 21 de septiembre con un discurso en el que criticaba la falta de compromiso social de "la minoría selecta". Su intervención en la comida organizada por la revista Líderes Mexicanos llamó la atención no sólo de los asistentes.
Con el propósito de interpretar este mensaje, Enfoque entrevistó a cuatro conocedores de la doctrina e historia de Acción Nacional: la politóloga Soledad Loaeza, autora de El Partido Acción Nacional: la larga marcha, 1939-1994; el comisionado para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, Luis Héctor Álvarez, quien fuera presidente del PAN de 1987 a 1993 y candidato a la Presidencia por ese partido en 1958; la investigadora Yemile Mizrahi, autora de From Martyrdom to Power: The Partido Acción Nacional in Mexico, miembro de la consultora internacional Casals & Associates, y el diputado panista Rogelio Carbajal, ex secretario particular de Calderón, ex director general de la Fundación Rafael Preciado Hernández del PAN y coordinador de las últimas reformas a los documentos básicos del blanquiazul.
Los especialistas destacan que más que girar a la izquierda, Calderón está recuperando los principios originales del PAN, que han marcado su trayectoria y de los que se nutrió por la convivencia con dos de los principales ideólogos del panismo: su padre, Luis Calderón Vega, y su tutor político, Carlos Castillo Peraza. Con sus recientes posicionamientos -consideran los expertos- el Presidente nuevamente ha marcado distancia respecto a su predecesor, Vicente Fox.


Según los conceptos usados por Felipe Calderón en su discurso del 21 de septiembre, ¿considera usted que hay en él un pensamiento social?


Soledad Loaeza

Sí, pero no me parece lo más importante. Lo más importante es que él está recuperando el viejo discurso panista, incluso un discurso hasta cierto punto predemocrático, que es el discurso de los fundadores del partido. Me llama muchísimo la atención. Es un discurso con un contenido de responsabilidad social, o sea, él hace un llamado a la responsabilidad social de las élites, pero lo que más me llama la atención de este discurso es que recupera el pensamiento panista original, el pensamiento de los ideólogos de Acción Nacional de los años cuarenta y cincuenta. Y es un llamado a la responsabilidad social por parte de las élites en esas líneas. En ese sentido, el tema del discurso no es la democracia, no aparece prácticamente.


Luis H. Álvarez

Hay un pensamiento, un compromiso y una política social muy arraigados en el presidente Felipe Calderón, no sólo a propósito de un discurso. Su sensibilidad social tiene raíz profunda. En su responsabilidad actual nos ha dado instrucciones precisas, a quienes colaboramos con él en dependencias que cuentan con programas sociales, para fortalecer acciones en beneficio de quienes por más tiempo han padecido los flagelos de la pobreza y la discriminación. En todo caso, el discurso de referencia es un firme llamado para que el compromiso social sea adoptado por quienes hemos disfrutado oportunidades que no han estado al alcance de todos.


Yemile Mizrahi

Veo claramente un pensamiento social en las líneas de Felipe Calderón; hay un concepto de responsabilidad social, justicia social y de compromiso personal. El discurso está lleno de estos conceptos: la idea de que los líderes mexicanos son gente privilegiada y que precisamente por eso tienen una responsabilidad social de contribuir a mejorar las condiciones de vida de la mayoría de los mexicanos que no han tenido esas oportunidades. La idea de que uno no debe quedarse sentado y cruzado de manos frente a los problemas sociales y, sobre todo, el concepto de que uno debe tener tenacidad, convicción, compromiso y visión de largo plazo para poder hacer la diferencia y tener un impacto positivo.
Calderón también aquí revela buena parte de su trayectoria personal. Él ha sido un antiguo militante del PAN, de esos que salían a organizar eleccio- nes cuando se las robaban, cuando los hostigaban y, sobre todo, cuando sabían que iban a perder. Tenía esa convicción de que no hay que quedarse sentado, de que hay que ser tenaz y perseverante.


Rogelio Carbajal

El discurso del Presidente es una radiografía que ejemplifica su vocación política y la responsabilidad que de ella deriva. La concepción que el Presidente tiene sobre la actividad política -deber social por naturaleza- se expresa no solamente en el mensaje, sino en la política social de su gobierno. Para Calderón la política abarca indudablemente todos los ámbitos de la vida humana, el social en primer lugar. Por eso se reclama una genuina responsabilidad social en toda persona que ejerce un liderazgo, ya sea en el campo político, deportivo, artístico, económico o en el de opinión. No puede aceptarse, por tanto, que un liderazgo sea tal si no impacta en la sociedad o no actúa en pro de ella. En el mensaje se exige a quienes más tienen, pueden o saben, un claro compromiso solidario para con aquellos que, por diversas circunstancias, tienen, saben o pueden menos. Los Principios del PAN (1939) refieren una frase que podría resumir la idea: "Cumplir este deber político es necesidad imperiosa y urgente, cuya omisión acarrea el envilecimiento de la vida social".



¿Estima usted que la política social de Calderón está inspirada en tesis de la izquierda o en los principios doctrinarios del PAN, como son el bien común, la solidaridad y la subsidiariedad?


Loaeza

No veo que se esté moviendo a la izquierda, no lo veo para nada. Hay una recuperación de una identidad propia. Acción Nacional nunca fue un partido sin conciencia social, no fue nunca un partido liberal que ignorara la cuestión social, ni mucho menos. Entonces, recupera su propia identidad y, al contrario, lo que está haciendo es separarse del discurso mucho más liberal de Vicente Fox. Vicente Fox casi no hablaba de responsabilidad social, hablaba sobre todo de responsabilidad individual.


Álvarez

El anhelo de justicia social no es privativo de una corriente ideológica o partidista. El legítimo deseo de que nuestro país sea una casa generosa y justa con todos sus habitantes es una meta que podemos compartir todos los ciudadanos dispuestos a hacer algo, no sólo esperar, para que esa realidad se cumpla. Por otra parte, don Manuel Gómez Morín y los ideólogos del PAN afirmaron siempre que la pobreza y la miseria son males evitables, que pueden ser superados por la acción de ciudadanos dispuestos a la búsqueda del bien común.


Mizrahi

Las tesis de izquierda y los principios del PAN (bien común, solidaridad) realmente se acercan mucho. Las dos ideologías abogan por la justicia social, por mayor igualdad de oportunidades, por el compromiso de los que tienen con los que no tienen. La diferencia entre las dos ideologías está en los métodos y medios para llegar a estos objetivos. Como en todo, el diablo siempre está en los detalles. En términos de principios, tanto los principios doctrinarios del PAN (basados en buena parte en la doctrina social de la Iglesia) como los principios de la izquierda (y aquí hay muchas definiciones de qué es exactamente "la izquierda") son muy similares.
La política social del gobierno no solamente está definida por estos principios. Hay una gran continuidad en la política social que viene desde la época del presidente Zedillo, en realidad desde Carlos Salinas con el programa Solidaridad, pero Salinas usó el programa con fines estrictamente electorales. El Programa Nacional de Solidaridad, que luego se llamó Oportunidades con Fox, está basado en los mismos principios de focalizar la asistencia hacia los sectores más necesitados y de generar incentivos para que aquellos que reciban asistencia tengan también acceso a servicios de salud y educación. Fue un programa muy innovador que ha sido de hecho emulado por otros países en la región.


Carbajal

La política social del gobierno del Presidente sí está inspirada en el pensamiento del PAN, aunque no se agota en él. Felipe Calderón, debe recordarse, participó activamente en la última actualización ideológica del PAN que abarcó la Proyección de Principios (2002) y un nuevo Programa de Acción (2004). A partir de los pilares ya conocidos de bien común, solidaridad y subsidiariedad, Calderón impulsó en ambos documentos un concepto integrador: el de desarrollo humano sustentable. Entendido como un proceso permanente de ampliación de capacidades de los seres humanos sin comprometer el potencial de las generaciones futuras, el desarrollo humano sustentable implica no sólo a la política social, sino que necesariamente incluye el desarrollo económico y político y, desde luego, la preservación ambiental. El concepto es clave para comprender los programas de superación de la pobreza y de promoción de oportunidades del gobierno federal. Es clave, también, para entender la preocupación social del Presidente que en el discurso se pone de manifiesto.



¿Responde la reforma fiscal propuesta originalmente por Calderón a ese pensamiento?

Loaeza

El lanza un intento fallido de dar ciertos pasos hacia una estructura redistributiva, que le echan abajo desafortunadamente. Es una lástima. Y si recuerda el primer proyecto, era un proyecto cuyo propósito era destruir los regímenes especiales y esos regímenes especiales son los que no ha podido combatir por el peso de los intereses particulares.


Álvarez

El tema de la reforma fiscal, propuesta por el presidente Calderón está en el ámbito del Legislativo. Considero, en lo personal, que debe valorarse, en ese rubro, la necesidad de mantener criterios de solidaridad y subsidiariedad con los que menos tienen.


Mizrahi

No conozco bien los detalles de la reforma fiscal, pero lo que sí es claro -de lo que puedo leer en la prensa- es que uno de los objetivos de la reforma fiscal fue eliminar excepciones fiscales que benefician sobre todo a los empresarios más poderosos. México tiene una de las tasas de recaudación fiscal más bajas de toda Latinoamérica y el objetivo central de la reforma fiscal es precisamente revertir esto, expandir la base fiscal y quitarle el peso fiscal a Pemex (que hasta ahora ha financiado la mayor parte del presupuesto del gobierno). Con esto se permite generar condiciones para que Pemex pueda invertir en mejoras tecnológicas y pueda capitalizarse y también que el gobierno tenga mayores recursos para poder invertir en proyectos sociales. Sé que el presidente Calderón tiene la meta de generar mejores condiciones de vida para los mexicanos. Él sabe que no puede hacer todo en un sexenio, pero por algún lado tiene que empezar. Tal vez la reforma fiscal que ha sido aprobada en el Congreso no sea la mejor, pero es la que se pudo consensuar. La política es el "arte de lo posible", no -como en el pasado- el arte de la voluntad del Presidente.


Carbajal

La reforma fiscal planteada por el presidente Calderón responde a las exigencias sociales que debe enfrentar el Estado mexicano. La responsabilidad social -concepto también del pensamiento del PAN- implica, en una de sus vertientes, que la iniciativa privada y los ciudadanos contribuyan con el desarrollo social del país. Contribuir de forma justa y equitativa es un imperativo ético para con quienes menos tienen. En ese sentido, la reforma fiscal pretende no sólo fortalecer las finanzas del gobierno con más captación, sino - y en primer lugar- mejorar y potenciar sustancialmente los programas sociales, de salud, de educación y de infraestructura. En su conjunto, la reforma fiscal también pretende impulsar la competitividad y por tanto la generación de más empleos y mejor pagados que, al final de cuentas, constituirán el mejor estímulo para superar la pobreza.



¿Es aplicable la doctrina original del PAN al país en sus actuales condiciones?

Loaeza

No veo por qué no. Prácticamente cualquier doctrina es aplicable. Lo que tendríamos que preguntarnos quizás es si puede tener éxito. Depende de qué tanta capacidad tiene el Presidente de persuadir a los ricos, que es lo que él intenta hacer. En este discurso, él trata de ejercer su capacidad persuasiva a través de una retórica que no le habíamos escuchado, pero es una retórica muy familiar para él, porque ése es el discurso viejo panista, en términos de la preocupación por la cuestión social. No importa lo que diga la izquierda mexicana, Acción Nacional no era el partido de los ricos. El partido de los ricos era el PRI, como todo mundo lo sabe. Entonces, es ese discurso el que está presente en Calderón y me parece muy interesante.


Álvarez

El apego a principios es fundamental. El presidente Calderón subrayó que uno de los males que nos ha aquejado es la práctica de la política sin principios. Como él, creo firmemente en que la actividad política debe ir acorde con sólidos fundamentos éticos. Por supuesto que tienen vigencia los principios que dieron origen a Acción Nacional. Pero, hablando de doctrina y circunstancias, debe considerarse que una doctrina inmóvil tiende al dogmatismo. El PAN, como debe hacerlo todo organismo político, ha sabido renovar sus estrategias de acción, a la luz de las diferentes circunstancias que ha enfrentado. Debemos recordar las palabras de Ortega y Gasset: "Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo".


Mizrahi

Las actuales condiciones no tienen nada que ver con la pertinencia de la doctrina original del PAN. Son principios muy generales que no se extinguen: conceptos como el de la solidaridad, subsidiariedad, el humanismo social, etcétera. ¿Cómo lograr estos objetivos? Como dije antes, el diablo está en los detalles. El problema del PAN, y eso lo he dicho muchas veces, es que no se ha realmente preocupado en traducir estos principios generales en líneas de política pública. Los panistas tradicionales se han cobijado en los principios pero no los han aterrizado, quizá por temor a que una vez en el terreno de la política pública, estos principios, como es lógico, pierdan su "pureza". Pero esto es parte de la evolución política. La política educativa, de salud, fiscal, energética, etcétera, no se puede elaborar a partir de principios generales como el "humanismo político" o la "solidaridad". Es preciso darle una orientación práctica a estos principios. ¿Cómo lograr mejor calidad educativa? ¿Cómo motivar a los líderes sindicales, por ejemplo, a que asuman su compromiso social y se dediquen a educar mejor a nuestros niños? (Si no recuerdo mal, en el último reporte de la OCDE, México quedó en último lugar con respecto a los niveles de enseñanza de matemáticas). Y así habría que seguir preguntando con todos los demás sectores. El problema es precisamente en este terreno de la política pública en donde tenemos que confrontarnos con las fuerzas reales de poder, esenciales en el diseño del "arte de lo posible".


Carbajal

Los Principios de Doctrina del PAN (1939) y sus dos proyecciones (1965 y 2002) son, en conjunto, aplicables a la realidad del país. Las ideas y conceptos que se incluyen en el pensamiento del PAN reflejan una auténtica preocupación por los problemas nacionales e incorporan propuestas que son vigentes para su solución. De hecho, la última de las proyecciones hace referencia a conceptos novedosos que explican fenómenos actuales que en el ámbito político nadie ha abordado como lo ha hecho el PAN: el ya mencionado del desarrollo humano sustentable, el de mundialización, el de bioética y el de innovación tecnológica. A ellos deben agregarse las permanentes tesis que sobre el valor de la persona ha sostenido el PAN. Como centro de la acción pública, la persona -hombre y mujer- debe ser destinataria de toda política social y económica para, a través de ellas, aumentar sus capacidades, ensanchar las oportunidades para su desarrollo y, en general, para mejorar sus condiciones de vida.



Así lo dijo

"No importa lo que diga la izquierda mexicana, Acción Nacional no era el partido de los ricos. El partido de los ricos era el PRI, como todo mundo lo sabe".

Soledad Loaeza
Politóloga de El Colegio de México.


"El presidente Calderón subrayó que uno de los males que nos ha aquejado es la práctica de la política sin principios".

Luis H. Álvarez
Ex presidente del PAN



"Las actuales condiciones no tienen nada que ver con la pertinencia de la doctrina original del PAN. Son principios muy generales que no se extinguen: la solidaridad, subsidiariedad, el humanismo social, etcétera.".

Yemile Mizrahi
Investigadora


"Los Principios de Doctrina del PAN (1939) y sus dos proyecciones (1965 y 2002) son, en conjunto, aplicables a la realidad del país".

Rogelio Carbajal
Diputado del PAN
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Es una maniobra política
Por Laurence Pantin
(14-Oct-2007).- El economista Rogelio Ramírez de la O es implacable en su juicio sobre las políticas públicas de Felipe Calderón, y advierte que el presidente de la República copia la política social de Andrés Manuel López Obrador sin darle sustento económico, provocando el riesgo de un endeudamiento del país.
"Él (Calderón) no se puede quedar detrás de un candidato que fue tan atractivo políticamente y que sigue siendo muy atractivo como personaje político para un gran núcleo de población", estima el economista que coordinó el programa económico de López Obrador durante su campaña presidencial, "y eso lo deja en una situación precaria desde el punto de vista político y trata de superar esa situación pensando que se puede posicionar allí".
Ramírez de la O, quien sigue asesorando al político tabasqueño en calidad de consejero del "gobierno legítimo", considera que en su afán por rebasar por la izquierda a López Obrador, el Presidente está copiando e incluso incrementando su política de apoyos sociales, pero sin respaldarla con un esquema económico adecuado.
Al contrario de López Obrador, quien ofrecía sustentar su política de programas sociales en más inversiones en energía e infraestructura y, sobre todo, en una reducción del gasto burocrático, Calderón no podrá sostener su ambicioso sistema de apoyos sociales con la recaudación adicional derivada de la reforma fiscal. Esto, explica el economista, porque muchos de los recursos extras esperados con esta reforma ya fueron comprometidos en las transferencias al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado estipuladas en la reforma a la ley del organismo, la ampliación del seguro popular, el programa de primer empleo y el incremento de salarios a los maestros y a los soldados.
"Para obtener estos programas sociales se necesita reducir mucho el gasto burocrático", asevera, "porque si no, entonces, va a ser pura deuda".
Ramírez de la O considera que el esfuerzo del Presidente por presentarse como una persona preocupada por los que menos tienen es una maniobra política, sin fundamento económico. Estima que se trata de la misma retórica que usó el ex presidente Vicente Fox, basada en la idea de que si el gobierno tiene más recursos, puede invertir más en programas sociales y educación. No obstante, subraya que durante el sexenio foxista el gasto público se expandió de manera exagerada sin que mejore significativamente la situación de los pobres.
Rechaza que la propuesta de reforma fiscal originalmente enviada por el Presidente tuviera como propósito acabar con la injusticia y la desigualdad. Más bien, la identifica como una propuesta recaudatoria. "Y además, era un second best (una segunda opción)", manifiesta, "porque hubiera preferido ir por el IVA en medicinas y alimentos, pero las encuestas previas le estaban dando un porcentaje de más de 80 por ciento de desaprobación a esa medida".
Si bien acepta que la propuesta de Calderón buscaba que los empresarios pagaran más impuestos, aclara que las más afectadas iban a ser las pequeñas y medianas empresas. Explica que al permitir la deducción inmediata de la compra de activos fijos y de inventarios, además de dar un trato preferencial a las regalías, dividendos e intereses, la propuesta de Calderón favorecía a las grandes empresas, porque estos renglones son del uso exclusivo de estas y no de las Pymes. "Creo que las grandes empresas con el IETU (Impuesto Empresarial a Tasa Única) pagan menos que con el Impuesto Sobre la Renta", concluye.


El programa perredista

Ramírez de la O reconoce que la propuesta calderonista retomó algunas sugerencias del PRD, pero opina que eso no es necesariamente bueno. "Es cierto que tomaron unas propuestas, pero esas propuestas no modifican el espíritu del diseño oficial, que tiene un corte de no cobrarle a los grandes contribuyentes".
El creador del programa económico de López Obrador, quien se formó con el economista británico Redvers Opie -discípulo de John Maynard Keynes-, define los principios ideológicos detrás de las políticas económicas y sociales de Calderón como híbridos.
Según él, mezclan una visión ingenua de que México es una economía de mercado y de libre competencia, donde el Estado debe abstenerse de intervenir en la actividad económica para dejar que los mercados la regulen, con una convicción de que la desigualdad debe compensarse con programas sociales.
"Pero no interviene en la actividad económica con el objeto de que desde allí haya más oportunidades para los pobres, o para los que no tienen empleo, o para los que no tienen educación", critica.
La visión de Calderón es ingenua porque la economía mexicana no es de mercado ni de libre competencia, añade, sino que es dominada por monopolios que no generan suficientes empleos para ofrecerle oportunidades a los más pobres. "Ni siquiera es un programa liberal pro-empresa moderno, como el de Estados Unidos, donde se flexibiliza el trabajo pero tampoco hay monopolios, se regula la actividad económica y, cuando hay que ajustar las cuentas con Enron o con Worldcom, se hace. O sea, el Estado sigue siendo fuerte como un regulador, pero hay oportunidades para todos", expresa.
Además, Ramírez de la O apunta que la estrategia del Presidente puede confundir a sus seguidores. "El IETU nunca debió de golpear tanto a las empresas medianas y pequeñas porque ésa fue la base de apoyo de Calderón", explica, "o sea, la empresa mediana y pequeña que más va a resentir el impacto del IETU es la empresa regional, de confección, de construcción, de calzado, de muebles y éstas son las empresas del centro de México, en donde el PAN tiene su núcleo de apoyo más fuerte".
A largo plazo, sugiere el economista, esto podría ser explotado por los perredistas, si lo saben aprovechar.


Conózcalo

Nombre: Rogelio Ramírez de la O

Experiencia: estudió economía en la Universidad Nacional Autónoma de México.

· Obtuvo el doctorado en economía por la Universidad de Cambridge.
· Es director de la empresa de asesoría financiera Ecanal, fundada por su mentor en Cambridge, el economista británico Redvers Opie.
· En 2006, diseñó el programa económico de la coalición Por el Bien de Todos.
· Es consejero del "gobierno legítimo" encabezado por Andrés Manuel López Obrador.



Enfoque recomienda

· From Martyrdom to Power: The Partido Acción Nacional in Mexico.
Yemile Mizrahi.
University of Notre Dame Press, 2003.

· Ideas Fuerza. Carlos Castillo Peraza.
Compilado y prologado por Germán Martínez.
Fundación Rafael Preciado Hernández, 2003.

· Apuesta por el mañana.
Carlos Castillo Peraza.
Fundación Rafael Preciado Hernández, 2003.

· Abel Vicencio Tovar. Un hombre de oposición.
Jorge Lara Rivera y Juan José Rodríguez Prats.
Partido Acción Nacional y Epessa, 2002.

· La congruencia histórica del Partido Acción Nacional.
Juan José Rodríguez Prats.
Partido Acción Nacional y Epessa, 2002.

· Cambio democrático de estructuras.
Efraín González Morfín.
Partido Acción Nacional y Epessa, 2002.

· Humanismo político.
Efraín González Luna.
Partido Acción Nacional y Epessa, 1999.

· El Partido Acción Nacional: la larga marcha, 1939-1994.
Oposición leal y partido de protesta.
Soledad Loaeza.
Fondo de Cultura Económica, 1999.

· Proyección de principios de doctrina del Partido Acción Nacional 2002.
http://www.pan.org.mx/docs/p_doctrina2002.pdf.

· Programa de Acción Política 2004.
http://www.pan.org.mx/docs/accion_politica.pdf.

domingo, 23 de septiembre de 2007

Sobre las desapariciones forzadas


Entrevista con Eduardo González: Procesar el pasado


Publicado en Enfoque - Reforma


Por Laurence Pantin

(23-Sep-2007).- Dar justicia a las víctimas de violaciones a los derechos humanos cometidas durante un periodo de autoritarismo es fundamental para que un país pueda consolidar su democracia, estima Eduardo González, experto del Centro Internacional para la Justicia Transicional, una ONG que asiste a países que buscan establecer responsabilidades por atrocidades o abusos ocurridos durante un régimen represivo.
Ya que la democracia se basa en la promesa de la igualdad y de la participación, si un gobierno democrático niega la justicia a las víctimas del régimen autoritario que lo precedió pierde legitimidad, pues demuestra que da más importancia a la tranquilidad de los criminales que al sufrimiento de las víctimas. Además, según González, la impunidad abre la posibilidad de que se repita este tipo de violaciones.
El investigador advierte que México enfrenta un reto especial, ya que las desapariciones forzadas no solamente son un problema del pasado lejano, sino que la criminalización de los movimientos sociales persiste. Desde su punto de vista, los recientes ataques terroristas del Ejército Popular Revolucionario se explican en parte por este contexto, ya que el gobierno deja la posibilidad a los miembros del EPR de "justificar" sus actos con la desaparición forzada de sus compañeros.
González, cuya organización realizó un análisis del desempeño de la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado, considera que ésta dejó mucho qué desear y que el Estado mexicano no ha cumplido con su obligación de dar justicia a las víctimas de desapariciones forzadas y sus familiares. Estima que es urgente que el Estado repare el daño y haga justicia a las víctimas de violaciones a los derechos humanos.


¿Qué es la justicia transicional?

El término justicia transicional es el resultado del encuentro entre dos disciplinas muy distintas, por un lado la ciencia política, que estudia las transiciones a la democracia, y por el otro lado, el derecho internacional, que plantea cuáles son los mínimos a los que se han comprometido los Estados con respecto a los derechos de sus ciudadanos.
En todas las situaciones de transición o de pacto de paz existe un cierto elemento de negociación política. Si tienes una negociación de paz, ciertamente los negociadores buscan ponerle fin al conflicto, pero también se intercambian seguridades, con la certeza de que no van a afectar sus posiciones de poder luego del pacto. En esa situación, quien puede resultar perdiendo son las víctimas porque las víctimas no tienen poder político. Los pactos de transición o de paz conducen a un reacomodo del poder político entre quienes están alrededor de la mesa, pero no quienes están fuera de la mesa.
La justicia transicional es la disciplina que estudia cómo, en esas condiciones de transición política, las distintas sociedades enfrentan el tema del pasado a través de acciones concretas como la búsqueda de la verdad, la búsqueda de la justicia penal, la reparación del daño y las políticas de no repetición.


¿Por qué es importante recordar?

Un efecto directo de no enfrentar el pasado y de dejar que la impunidad funcione es hacer que quienes han cometido abusos aprendan que los pueden seguir cometiendo. La impunidad genera repetición de la violencia. Si digo, luego de un conflicto, que voy a amnistiar a todos los criminales, mi mensaje es que la seguridad y la tranquilidad de esos criminales -de no ser arrestados, de no tener ningún problema legal- es más importante que la tranquilidad de esas víctimas, que nunca van a encontrar al ser querido que ha sido desaparecido. No puedes crear una sociedad igualitaria, democrática, si el primer paso que estás dando es decir que no hay igualdad. De alguna manera, daña las bases éticas de lo que tiene que ser la transición democrática.
Si no hay base ética para la democracia, la pregunta clara del público es: "Entonces, yo ¿para qué luché?" El gran dilema de la justicia transicional es que has pedido a la población que se comprometa activamente en la lucha por la democracia porque has prometido que la democracia iba a ser distinta de la dictadura, distinta al autoritarismo. Si al día siguiente de la democracia la realidad es exactamente la misma, entonces el nuevo régimen democrático pierde legitimidad inmediatamente. Un régimen autoritario no necesita legitimidad, se sostiene sobre la violencia. Un régimen democrático, sí, necesita legitimidad.


En el caso mexicano, no todas las víctimas de desapariciones forzadas tenían reivindicaciones por la democracia...

Eran movimientos ideológicos, en una época de auge de políticas socialistas, movimientos de izquierda, movimientos guerrilleros, rebeldes, etcétera. Pero no creo que ésa sea la diferencia con México. La diferencia es que México no tiene un régimen militar formal como tuvo el resto de América Latina, pero sí tiene un régimen autoritario donde un solo partido tiene la posibilidad real de mantenerse en el poder. La particularidad de esa situación es que ese partido es capaz de manejar los tiempos de la transición de una manera larga y controlada.
Eso le plantea a México un reto muy especial. En México no se trata, cuando se habla de justicia transicional, de solamente un tema del pasado lejano, del pasado remoto. No se trata nada más de los casos sonados de Tlatelolco, 1968 y 1971 -esos casos son importantísimos, son paradigmáticos-, se trata también de toda la criminalización y la represión de los movimientos sociales que han ocurrido por décadas. De alguna manera, persisten ciertas formas de relación entre el movimiento social y el Estado de mucha violencia, de mucha represión.


Dijo que si la gente piensa que no hay justicia, de cierto modo es muy difícil que apoye la democracia. ¿No es lo que pasa en México?

Claro. ¿Cuál es la percepción de cambio que tiene que haber? Todo régimen político hace una promesa. Los regímenes autoritarios dan la promesa de estabilidad, tranquilidad, seguridad. Y si no te la dan, se caen. La democracia hace una promesa muy concreta: igualdad, inclusión, participación. Si lo primero que hace el régimen democrático es negar la igualdad, facilitando que unos puedan vivir con sus crímenes tranquilos, mientras otros siguen sufriendo, evidentemente estás negando de entrada el presupuesto de lo que quieres construir. La democracia, a diferencia de otros regímenes, necesita la participación ciudadana activa. Si los ciudadanos se abstienen de participar en política, si los ciudadanos no se interesan en la cosa pública, el régimen democrático se seca, se queda sin apoyo real.


En el caso mexicano, ¿existe un riesgo de que la democracia se seque?

En México la aspiración de un régimen auténticamente democrático ha sido un mito movilizador de la sociedad por décadas. Entonces, si lo que ocurre en el régimen democrático no satisface esas expectativas, si por el contrario da la señal de que el compromiso político con la justicia no es realmente tan serio como se suponía, evidentemente eso causa una gran decepción y eso causa dos riesgos realmente muy graves.
Primer riesgo: la idealización del pasado autoritario, la idea de que como la democracia no cumple, entonces hay que idealizar el pasado. Y el segundo riesgo, por el lado más radical: que como la democracia no cumple, entonces hay que irse por fuera de la democracia y entonces vienen las actitudes violentas, la ruptura del Estado de derecho.


¿Entra el resurgimiento del EPR en este esquema?

Hay algún tipo de relación. Me parece una cosa realmente peligrosa y realmente dramática que algunos de los atentados recientes se justifiquen en la supuesta desaparición forzada de miembros de este grupo. Para comenzar, no existe justificación alguna para la violencia, pero no es posible que un régimen democrático permita que este tipo de cosas se constituyan un pretexto para la violencia. Porque si hay una desaparición forzada denunciada, lo que cabría es investigarla y eso, evidentemente, niega pretextos a los violentos. Los violentos no necesitan pretextos, los violentos van a utilizar la violencia, pero hay que negarles esos pretextos.


Su organización hizo un informe sobre el desempeño de la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado. ¿Cuáles fueron sus conclusiones?

En general el balance de la Femospp deja mucho qué desear. Lamentablemente, hubo problemas de diversa índole que han resultado en una frustración de la población mexicana y de las víctimas. No se ha avanzado de manera sustantiva en la identificación y recuperación de restos de personas desa- parecidas. No se ha avanzado de manera sustantiva en la identificación de responsabilidades penales y no se ha avanzado tampoco en publicitar una narrativa histórica que explique a los mexicanos del siglo XXI por qué y de qué manera ocurrieron estos abusos en el pasado. Entonces no cabe que el Estado mexicano piense que, con una experiencia fallida como ésta, ha cumplido ya con su obligación.


Concretamente, ¿por qué falló la fiscalía?

En primer lugar, hay un problema de diseño. La pretensión de crear una sola institución que haga al mismo tiempo una investigación penal y una investigación histórica resultó en detrimento de la investigación histórica. En segundo lugar, una cosa muy grave es que todo ese proceso adoleció de una gran falta de comunicación con la sociedad y en particular con las víctimas. Si las víctimas no se apropian del instrumento, si no tienen una participación real en las investigaciones, entonces cualquier investigación va a perder fuentes importantísimas de información, pero también va a perder legitimidad y credibilidad.


¿También hubo fallas en las estrategias penales?

Claro. La fiscalía tenía un mandato muy amplio de investigación y ese mandato lamentablemente, en el imaginario final de la sociedad mexicana, queda centrado en algunos cuantos casos paradigmáticos, es decir, en algunas acusaciones específicas como el tema del genocidio. Pero lo que no queda completamente claro en la estrategia de la fiscalía es que se trata de perseguir, no crímenes específicos o puntuales, sino crímenes de sistema, donde había un patrón concreto, generalizado, sistemático de perpetración de violaciones de derechos humanos. Ésa es una pobreza del enfoque jurídico de la fiscalía.
Por último, no hay señales concretas de que el Estado esté haciendo un seguimiento serio al legado de esta fiscalía. Por más que en general el balance sea negativo, igual allí hay un informe histórico, hay investigaciones concretas que se tienen que hacer, hay casos concretos que se tienen que continuar investigando y no hay señal concreta de que el Estado en efecto los esté abordando.


¿Qué hubiera permitido una comisión de la verdad?

Nosotros como centro no pensamos que hay un tipo de institución que sea una especie de respuesta automática a los problemas. Las comisiones de la verdad tienen ciertas potencialidades muy importantes y también una serie de limitaciones. Lo que ocurre es que, a la luz de las debilidades de la fiscalía, todo el mundo piensa que la comisión de la verdad hubiera sido una respuesta correcta. Pero una comisión de la verdad que no se hubiera comunicado con la sociedad civil, que no hubiera tenido los recursos ni el apoyo político, tal como ocurrió con la fiscalía, también hubiera fracasado. El problema no es realmente el mecanismo, es la forma en que el mecanismo funciona.
La pregunta interesante, hoy, sería: ¿vale la pena hacer una comisión de la verdad? Vale la pena recuperar la verdad, porque la verdad es una deuda que México se tiene consigo mismo. ¿Podría contribuir a eso una comisión de la verdad? Posiblemente.


En México, ¿no es demasiado tarde para hacer eso?

No solamente no es demasiado tarde, es absolutamente urgente. Existe, en primer lugar, una obligación legal de México, pero, en segundo lugar, existe una urgencia de la democracia mexicana de mantener, seguir sustentando y fortalecer su legitimidad moral, demostrar su superioridad sobre todo tipo de autoritarismo, sobre todo tipo de "violentismo", más aún cuando existe el reto de la violencia.


En este caso, ¿tendría que pedir perdón el Estado mexicano?

Una de las cosas que hizo el presidente Fox fue reconocer que el Estado mexicano tenía responsabilidad por una serie de violaciones de derechos humanos. Se hicieron algunas cosas en aquella administración que eran consistentes con ese reconocimiento, como por ejemplo la desclasificación de archivos. Los pedidos de perdón estatales son una cosa importante, pero creo que no basta con el acto declaratorio de pedir perdón puntualmente, formalmente. Para pedir perdón de una manera real, uno tiene que decir por qué se está pidiendo perdón. Lo que esto significa es que uno tiene que reconstruir la memoria. En segundo lugar, si uno realmente pide perdón, tiene que comprometerse a que lo que ocurrió no va a ocurrir de nuevo. De otra manera, el pedido de perdón no es completo. Entonces, un Estado que pide perdón también tiene que implementar políticas de no repetición.


Conózcalo

Eduardo González
Nació en Trujillo, Perú, en 1967.
Asociado principal del Centro Internacional para la Justicia Transicional, una ONG con sede en Nueva York y fundada en 2001 por Alex Boraine, ex vicepresidente de la Comisión de la Verdad y Reconciliación en Sudáfrica.
Estudió sociología en la Pontificia Universidad Católica de Perú y en la New School for Social Research de Nueva York.
Antes de integrarse al equipo del Centro Internacional para la Justicia Transicional, trabajó para la Comisión de la Verdad y Reconciliación de Perú, donde era responsable de las audiencias públicas y de la protección de las víctimas y de los testigos.

domingo, 16 de septiembre de 2007

Seguimiento sobre los soldados emboscados - 2


Pagan pensiones a viudas

Publicado en Enfoque - Reforma

Por Laurence Pantin


(16-Sep-2007).- Después de más de cuatro meses de espera, las viudas de los cinco soldados que fallecieron en una emboscada en Carácuaro, Michoacán, el pasado 1o. de mayo, finalmente recibieron una pensión provisional por parte de la Secretaría de la Defensa Nacional.
Aunque habían recibido una notificación para que fueran a cobrar su pensión hasta el 20 de septiembre, repentinamente las viudas de los cuatro militares que viven en Morelia fueron convocadas al cuartel de la 21 Zona Militar el 7 de septiembre, y se les entregó la prestación, que tiene carácter de provisional hasta que se resuelvan los trámites que determinen la repartición definitiva de la pensión entre todos los beneficiarios.
El otorgamiento de esta pensión ocurrió cinco días después de la publicación de un reportaje que daba a conocer que el Ejército no había concedido el apoyo que el presidente Felipe Calderón prometió a los familiares de los soldados emboscados, (Enfoque, 2 de septiembre).
Las mujeres que acudieron al cuartel para cobrar la pensión provisional son: Ana María López Sánchez, viuda del sargento segundo de infantería Humberto Ruiz Hernández; Celia Barrera, viuda del cabo de infantería Armando Valentín Aguilar; Sandra Anzorena, viuda del cabo escribiente Júpiter Francisco Carrillo Cornejo; y Edith Plancarte, viuda del cabo conductor Israel Téllez Villa- nueva. La viuda del quinto militar fallecido el mismo día, el coronel de infantería Antioco Hernández Morales, vive fuera del estado de Michoacán, por lo que no acudió al cuartel de la 21 Zona Militar. Se desconoce si recibió la prestación, ya que la Sedena se ha negado en repetidas ocasiones a otorgar información oficial sobre este caso.
López Sánchez recibió 3 mil 767 pesos, es decir la mitad del monto del sueldo que recibía su esposo, ya que la otra mitad se destinó a los dos hijos que el soldado tuvo con otra mujer antes de su matrimonio. Barrera, Plancarte y Anzorena, por su parte, recibieron el 100 por ciento del monto del sueldo de los esposos, es decir cerca de 6 mil pesos.
"Ya nos lo pagaron y ya dijeron que cada 20 de cada mes podíamos cobrar", expresa López Sánchez.
A todas, se les indicó que el monto de la pensión definitiva podría variar en función de los otros beneficiarios (hijos o padres) que pudieran reclamar una parte de la prestación.
Además de la pensión provisional, López Sánchez señala que se le entregó a cada viuda 667 pesos, que corresponden a un aumento de sueldo que se le debía a sus esposos y que será incorporado a la pensión definitiva.
Por otra parte, se les explicó a las viudas que van a recibir una credencial del Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas (ISSFAM) que les permitirá cobrar su pensión definitiva y tener acceso al Servicio Médico Integral proporcionado por el instituto.


Más apoyo estatal

En respuesta al reportaje publicado el 2 de septiembre, el gobierno de Michoacán -encabezado por Lázaro Cárdenas Batel- entregó a cada viuda un pie de casa, como lo había prometido, (Enfoque, 9 de septiembre).

Las viudas indican que, además, el gobierno estatal les otorga un apoyo mensual de entre mil 200 y mil 500 pesos para la manutención de sus hijos y que les ofreció apoyarlas con otros gastos.
En el caso de Anzorena, tiene que acudir al hospital militar de Irapuato dos o tres veces al mes para atender a su hijo, quien padece problemas neurológicos, por lo que el coordinador de Atención Ciudadana del gobierno estatal, Mariano Sánchez, le propuso financiar los viajes. Esto, porque la Secretaría de la Defensa Nacional dejó de costearlo.
Sánchez también le dio un vale a Barrera para cubrir el costo de una tomografía que tiene que realizarse por un problema de convulsiones.
"Les damos gracias tanto a los del cuartel como al señor gobernador", declara Barrera, "ya se cumplió lo que nos prometieron".


Sólo falta justicia

El único pendiente que queda es que las autoridades informen a las familias de las acciones en contra de los responsables de la muerte de los soldados, estiman las viudas.
Cuando se entregaron las pensiones a las cuatro mujeres, la Secretaría de la Defensa Nacional no dio ninguna información sobre este tema, explica Plancarte.
"Nada más nos avisaron que podíamos pasar a pagaduría a cobrar", dice, "no sé si se estará haciendo justicia o no. Hasta donde tengo entendido, estaban encapuchados. Tampoco saben, con esta actitud, quiénes fueron".
El próximo 1o. de octubre, cuando se cumplan cinco meses de la muerte de sus esposos, las viudas tienen previsto llevar un ramo de flores para adornar la placa que la 21 Zona Militar instaló para recordar a los militares. También quieren aprovechar la ocasión para preguntar si los responsables de la tragedia que les ha tocado vivir han sido detenidos.
Por lo pronto, la promesa del presidente Calderón hecha el día después de la tragedia -"en honor a su memoria, su muerte no quedará impune"- sigue sin cumplirse.

domingo, 9 de septiembre de 2007

Seguimiento sobre los soldados emboscados - 1


Lázaro Cárdenas da la cara a las viudas

Publicado en Enfoque - Reforma

Por Laurence Pantin y Adán García

(09-Sep-2007).- MORELIA.- La Secretaría de la Defensa Nacional sigue sin entregar la pensión que les corresponde a los familiares de los cinco soldados fallecidos en una emboscada el pasado 1o. de mayo, en Carácuaro, Michoacán. En contraste, el gobierno de Lázaro Cárdenas Batel entregó el pasado martes las casas que había prometido a las viudas de los militares.
Recibieron las llaves de las viviendas Ana María López Sánchez, viuda del sargento segundo de infantería Humberto Ruiz Hernández; Celia Barrera, viuda del cabo de infantería Armando Valentín Aguilar; Sandra Anzorena, viuda del cabo escribiente Júpiter Francisco Carrillo Cornejo; y Edith Plancarte, viuda del cabo conductor Israel Téllez Villanueva.
La esposa del quinto soldado fallecido ese día, el coronel de infantería Antioco Hernández Morales, no pudo estar presente en la ceremonia de entrega ya que vive fuera de Michoacán, pero también se le otorgará una casa, según informó Mariano Sánchez, coordinador de Atención Ciudadana del gobierno de Michoacán.
Los pies de casa, localizados en el fraccionamiento Villas del Pedregal, ubicado en la zona suburbana de Morelia, fueron entregados tras la publicación de un reportaje que daba a conocer que tanto el gobierno federal como el estatal habían incumplido con las promesas de apoyo a las viudas de los soldados emboscados en Carácuaro (Enfoque, 2 de septiembre).
"Nosotros tardamos cuatro meses en entregar las casas", reconoce el funcionario estatal encargado por el gobernador de atender a las viudas, "realmente no es fácil todo lo administrativo. Además eran casas que no tenían piso, les tuvimos que poner el piso; no es fácil. Además se quería hacer un acto. Pero ya ves, como hay la desconfianza de la gente de que las promesas no se cumplen, pues ya ayer exactamente con la nota, yo platiqué con las señoras y les dije: 'Si ustedes quieren ya las casas, pues las casas allí están'".
Personal de la constructora Grupo Herso explicó que las casas, que comprenden una habitación, baño y espacios reducidos para cocina, sala, comedor y patio, cuentan con piso, calentador de gas, tarja, lavadero y sanitario con azulejo en la parte donde van las llaves del agua.
"Las casas tenían dos meses de haberse terminado, pero no sabemos por qué no se habían entregado; ya hasta cortamos varias veces el pasto", comentó uno de los representantes de la inmobiliaria.
Interrogado al respecto, Sánchez negó esa situación. "Si acaso eran 15 días, porque además los constructores no pueden entregarlas si no se les ha pagado. Las casas no tenían piso. Tuvimos que ver que tuvieran piso, porque las casas se entregaban sin piso, eso fue el problema", explicó.
Las escrituras no fueron entregadas a las viudas, porque todavía están en la Notaría, pero Sánchez afirmó que es cuestión de días para que se les proporcione el título de propiedad.
El gobierno del estado, que desde mayo da un apoyo mensual a las cuatro mujeres de entre mil 200 y mil 500 pesos para la manutención de sus hijos, tiene previsto seguir dándoles este subsidio hasta el cambio de gobierno, que ocurrirá en noviembre.
Cuando el gobernador Cárdenas Batel fue a darles el pésame, también les prometió una ayuda para autoemplearse. El funcionario explica que ya se pidió a la dirección del empleo, donde se gestionan proyectos productivos, que trate de apoyarlas para abrir un negocio propio.
Este apoyo es fundamental para las viudas ya que hasta la fecha ninguna ha recibido la pensión de su esposo que debieron de recibir por parte del gobierno federal al día siguiente de la muerte del militar, según establece la Ley del Instituto de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas Mexicanas (ISSFAM).
"Solamente nos dijeron que los documentos estaban en trámite", expresó la viuda Edith Plancarte cuando se le preguntó qué explicación dieron las autoridades sobre la tardanza en otorgarles la pensión.
Las cuatro viudas que viven en Michoacán dicen que recibieron un documento del instituto hace unos 15 días que indica que a partir del 20 de septiembre podrán cobrar el 50 por ciento del monto de la pensión. Hasta que se resuelvan los trámites, se les entregaría el 100 por ciento.
Sin embargo, ya que hace más de cuatro meses se les promete el apoyo, las mujeres no saben si esta vez sí les van a dar la pensión.
Sandra Anzorena está preocupada porque personal del cuartel le avisó que cuando empezara a recibir la pensión, dejarían de pagarle los viáticos para los traslados al hospital militar de Irapuato, donde tiene que ir dos o tres veces al mes para atender a su hijo de 7 años, quien padece de problemas neurológicos. El costo del viaje de ida y vuelta es de 330 pesos para ella y su hijo, y no sabe si podrá pagar este gasto con la pensión (que según el sueldo mensual que percibía su esposo tendría que ser de 5 mil 700 pesos).
Trámites y burocracias aparte, la viuda Celia Barrera se queda con la insistente promesa del presidente Felipe Calderón de honrar como "héroe" a su marido. Ella ve bien que Calderón -su paisano- recordara a los soldados caídos en su mensaje a la nación del pasado 2 de septiembre y dice que si tuviera oportunidad de hablarle, le pediría una beca para su hijo y que a ella le otorgaran el servicio médico del ISSFAM, al que no tiene derecho por no estar casada con el cabo Valentín Aguilar.
Curiosamente, las viudas ya no piden justicia. "Simplemente que cumpla con lo que prometió, que tome en cuenta a los niños que quedaron desamparados", remata Ana María López Sánchez.

domingo, 2 de septiembre de 2007

Sobre los soldados emboscados en Michoacán




Los 'héroes' olvidados de Calderón


Publicado en Enfoque - Reforma



Por Laurence Pantin




(02-Sep-2007).- Cuando Celia Barrera se despidió de su pareja, el cabo Armando Valentín Aguilar, en la madrugada del lunes 30 de abril, no se imaginaba que era la última vez que lo veía con vida.
Como de costumbre, antes de que saliera de casa para el cuartel, Celia le dio un beso y le pidió que se cuidara. Lo único distinto a lo de siempre fue que Armando se paró un momento en el marco de la puerta como si dudara en marcharse. Finalmente, sin decir nada, dio el paso y cerró tras él la puerta.
El 2 de mayo, alrededor de las 13:00 horas, una vecina de Celia recibía una llamada para avisarle que Armando había fallecido junto con cuatro compañeros, emboscados presuntamente por narcotraficantes en el municipio de Carácuaro.
Ese día, casi en el mismo momento en el que se informaba a los familiares del trágico suceso, el presidente Felipe Calderón hacía referencia al caso en un discurso pronunciado en Tabasco, a donde había acudido a poner en marcha un programa social.
El Presidente endureció el rostro, improvisó unas líneas para condenar esa afrenta del narco y aseguró que se recordaría como héroes a los cinco soldados asesinados.
"Y en mi propia tierra, en Michoacán, por ejemplo, anoche cayeron en cumplimiento del deber varios militares", expresó en tono enérgico, "a México y al presidente de la República le (sic) queda muy claro que murieron como héroes y como héroes serán tratados y serán recordados. Por eso extiendo mi más sincero pésame a sus familiares, les garantizo que tendrán todo el apoyo, pero también el reconocimiento y el recuerdo de gratitud del pueblo de México".
Tres días después, en la ceremonia de conmemoración de la Batalla de Puebla, el presidente declaraba que el país enfrenta hoy nuevos frentes de batalla y deploraba nuevamente la pérdida de los cinco militares caídos en cumplimiento de su deber.
"El sacrificio de estos patriotas no será en vano", dijo en esa ocasión, y prometió: "en honor a su memoria, su muerte no quedará impune".
Pero Celia y las familias de otros dos cabos que fallecieron ese día consideran que ninguna de esas promesas se cumplió. A cuatro meses de la muerte de los soldados, siguen esperando que se detenga a los responsables de la muerte de los soldados y acusan a las autoridades federales de no haberles entregado la pensión mensual a la que tienen derecho.
Si bien las madres de los soldados caídos recibieron los seguros de vida y de retiro que les correspondían por un monto de cerca de 400 mil pesos, las viudas solamente recibieron una compensación de 180 mil pesos, que pensaban destinar a la educación de sus hijos, pero que empezaron a gastar ya que no recibieron la pensión destinada a reemplazar el ingreso perdido de sus esposos.
También culpan al gobierno estatal de incumplir su promesa de otorgarles una casa y ayudarles a encontrar un empleo.
Enfoque contactó a los familiares de los tres soldados originarios de Michoacán que murieron en la emboscada. Se entrevistó a la pareja y al padre del cabo Valentín Aguilar, la madre del cabo Israel Téllez Villanueva, así como la madre y la suegra del cabo Júpiter Francisco Carrillo Cornejo. Las viudas de estos últimos dos se negaron a hablar por miedo a represalias.
Las familias de los otros dos soldados caídos, el sargento segundo Humberto Ruiz Hernández y el coronel Antioco Hernández Morales, oriundos de Oaxaca y Guerrero respectivamente, no fueron localizadas.


La pérdida

Armando tenía 16 años y estaba a punto de salir de la secundaria cuando le pidió a Celia, de un año menor, que fuera su novia. Poco después, pese que a él quería seguir estudiando, él entró al Ejército porque su familia no tenía para apoyarlo, explica su padre, José Guadalupe Valentín, un campesino de Queréndaro, un pueblo a 35 kilómetros de Morelia.
Cuatro años después, Armando le pidió a Celia que se fueran a vivir juntos.
Celia aceptaba que Armando fuera militar porque a él le gustaba mucho su trabajo. "Pero a veces sí, me preocupaba porque luego a veces se lo llevaban a la Sierra y duraba mucho tiempo para venir y sin hablar por teléfono", comenta la joven viuda.
Para pasar más tiempo con ella y su hijo de tres años, Armando intentó subir de grado y se fue varios meses a Puebla para estudiar el examen para sargento segundo. Sin embargo, reprobó la prueba de natación y siguió como cabo.
Como cabo falleció, exactamente, ocho años después de darse de alta en el Ejército. Tenía 24 años.
Meses después de perderlo, hay veces en que Celia llora toda la noche sin conseguir el sueño, porque extraña a su esposo.
Pero no solamente llora por soledad. También llora cuando recuerda que la muerte de su pareja quedó impune.
Considera que no se les ha hecho justicia a los soldados fallecidos. "Él (Calderón) debe de cumplir con su palabra porque si él ya lo dijo... y es cosa de que ahorita ya no se ha oído nada de ellos", dice entre sollozos, "o sea, como si ya los hubieran dejado así, como si hubieran matado a cualquiera. Y eso no debe de ser porque él ya lo había dicho que los iba a recordar".


Impunidad

La aparente firmeza de Calderón en perseguir a los responsables de la emboscada se reflejó en el despliegue de fuerzas que siguió a la tragedia. En menos de 72 horas, más de mil 200 elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional llegaban en apoyo al personal de la 21 Zona Militar para tomar el control de Carácuaro y patrullar los municipios aledaños, a bordo de camiones y decenas de helicópteros.
Según un comunicado difundido por la Procuraduría General de la República el 10 de mayo, el resultado de estas operaciones terrestres y aéreas fue la detención de 36 personas, 13 de las cuales fueron consignadas. Sin embargo, los delitos que se les imputó no fueron los de complicidad o participación en la emboscada que llevó a la muerte de los cinco soldados, sino de violación a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos y delitos contra la salud.
Otros resultados del despliegue de elementos del Ejército son las quejas que, desde el 4 de mayo, fueron presentadas en la Comisión Nacional de Derechos Humanos por presuntas violaciones a las garantías individuales, como son detenciones arbitrarias, actos de tortura, cateos ilegales y atentados contra la integridad física. El 15 de mayo, José Luis Soberanes, titular del organismo, también daba a conocer que cuatro menores de edad habían interpuesto una denuncia por violación.
Cuando se contactó a la Segunda Visitaduría de la Comisión Nacional de Derechos Humanos para obtener más información sobre su investigación de estas quejas, ésta se negó a dar información argumentando que tiene planeado entregar una resolución a principios de septiembre. "La visitadora se está reservando para dar a conocer los resultados a toda la prensa", explicó Lázaro Serranía Álvarez, subdirector de Información de la dependencia.
Celia comenta que cuando escuchó rumores de las violaciones y de que algunos de los detenidos habían salido libres, las otras viudas y ella fueron al cuartel de la 21 Zona Militar.
"Fuimos a decirle al sargento que nosotros queríamos justicia pues, porque no estábamos de acuerdo en lo que les habían hecho", relata, refiriéndose a la persona encargada de atender a las viudas en el cuartel, que identificó como el sargento Monroy.
"Y nos dijo que quién nos había dicho que estaban saliendo, le dijimos que se oían comentarios, y nos dijo que no había salido nadie".
Por su parte, Leonila Villanueva, madre del cabo Israel Téllez Villanueva, quien también falleció en la emboscada, opina que las noticias que revelaron las violaciones a los derechos humanos por parte de las Fuerzas Armadas son mentiras.
Aunque avala la incursión del Ejército en Carácuaro, deplora que no se haya detenido a los responsables de la emboscada y no cree que se les vaya a hacer justicia a los soldados. "Yo sé que siguen sueltos unos de los que se juntaron para hacerles el 'cuatro' que dicen que les hicieron", afirma.


Desamparados

Como cabos, Armando, Israel y Júpiter Francisco ganaban 5 mil 700 pesos al mes.
Para Armando y Celia, ése era su único ingreso familiar, ya que Armando pidió a Celia que dejara su trabajo en la cocina de un restaurante cuando se juntaron. Vivían humildemente, con su hijo de tres años, en una casa de una habitación con suelo y paredes de concreto, a 10 metros de la casa de los padres del militar.
A Israel y su esposa, quien dejó de trabajar como enfermera cuando se embarazó, no les alcanzaba para rentar, por lo que vivían, con su bebé de cinco meses, en la misma casa que la madre de él, Leonila Villanueva.
La situación era similar para Júpiter Francisco y su esposa, quienes no tenían dinero suficiente para mantener a su hijo de siete años, cuidar al padre de él y salirse de la casa de la madre de ella, María de Jesús Navarro Ramírez.
"El tenía aspiraciones y quería sacar de Infonavit alguna casita, para poder ayudar a su papá porque su papá está muy enfermo", explica María de Jesús. Pero su muerte prematura no le dio tiempo de cumplir sus sueños y dejó desamparados a su esposa y a su hijo.
Hasta el cierre de esta edición, ninguna de las viudas o de las madres había recibido la pensión que les corresponde, equivalente a los 5 mil 700 pesos que ganaban mensualmente los soldados.
El retraso de cuatro meses en el pago de la pensión no se justifica, ya que el artículo 45 de la Ley del Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas (ISSFAM) establece: "las pensiones fijadas en esta Ley serán pagadas a partir del día siguiente de la muerte del militar".
María de Jesús explica que cada vez que su hija y las otras viudas van al cuartel a preguntar por la pensión, les hacen esperar varias horas para luego decirles que tienen que regresar ocho o 15 días más tarde.
"Ya estuvo suave, porque no se está haciendo. O sea, hay muchas trabas y yo lo que quiero es que se dé cuenta el Presidente", dice.


'Los registran como solteros'

En cuanto a los otros derechos que acompañan la muerte de un soldado en el ejercicio de sus funciones, primero se entregaron 250 mil pesos para cubrir los gastos de funeral de los fallecidos.
Aunque los tres soldados vivían con su pareja y tenían hijos, su seguro de vida y su seguro colectivo de retiro fueron entregados a sus madres, pues para el Ejército ellos son solteros.
El monto de estos seguros osciló entre 386 y 422 mil pesos, según los familiares de los soldados, dependiendo de su antigüedad en la corporación.
A raíz de esta situación, la relación entre viudas y suegras se ha deteriorado. Es el caso de Edith Plancarte, la viuda de Israel Téllez Villanueva, quien se fue de la casa que compartía con su esposo y su suegra, Leonila Villanueva, después de enterarse de que ella no quería cederle sus derechos.
Además, ya que Israel apoyaba a su madre mensualmente con el gasto, ahora Leonila está pidiendo que cuando se comience a pagar la pensión mensual, una parte sea para ella.
No es una casualidad que las madres recibieran los seguros, de acuerdo con María de Jesús, ya que el Ejército obliga a los soldados a declararse solteros para darse de alta en la corporación.
Su yerno, Júpiter Francisco, se casó formalmente antes de entrar al Ejército; sin embargo, cuando se dio de alta como soldado lo registraron como soltero, por lo que tuvo que elegir como beneficiaria de sus derechos en caso de fallecimiento a su madre y no a su esposa.
"Los registran como solteros porque es un requisito que les piden allí, porque todos están iguales", afirma. "Y todos me dijeron que sí, es cierto que es un requisito".
Las viudas solamente recibieron una compensación de 180 mil pesos, explica Celia. "Nada más nos dijeron allí en el cuartel que eso les correspondía a las esposas", cuenta.
"O sea, que todas las esposas no recibimos más dinero que los 180. Porque todos los seguros de vida, todas las mamás de ellos los recibieron. Nada más las esposas recibimos eso porque tenían (de beneficiarias), si algo les pasaba a ellos, que lo recibieran sus mamás. A lo mejor por eso, por parte de la 21 Zona, nos dieron a nosotros eso".
Enfoque pidió una entrevista al general Mauro Enrique Tello Quiñones, comandante de la 21 Zona Militar, para confirmar esta información, pero éste se negó a contestar cualquier pregunta, alegando que no está autorizado para hacer declaraciones.
Celia, como las otras viudas, pensaba ahorrar ese dinero para los estudios de su hijo, pero ya que no ha recibido la pensión de su esposo empezó a gastarlo para sobrevivir.
También en otros derechos adquiridos por los soldados, como el de atención médica, los familiares han enfrentado problemas.
En contradicción con lo establecido por el artículo 142 de la Ley del ISSFAM, personal de la 21 Zona Militar informó a los padres de los soldados que iban a dejar de tener derecho al Servicio Médico Integral proporcionado por el Instituto, al que estaban afiliados cuando estaban con vida.
Leonila Villanueva, madre del cabo Téllez Villanueva, dice que quien la informó de esta disposición es la persona encargada de cuestiones de atención médica en el cuartel, a quien ella identifica como "la subsargenta Elizabeth".
"Me dijo que si me habían atendido era, no por obligación, sino por cortesía. Pero (me dijo) 'ya falleció su hijo, ya no tiene derecho usted a los servicios'", relata Leonila.
Leonila tenía previsto operarse de una hernia umbilical el 11 de septiembre e ignora si le van a cobrar o no la cirugía.
Una situación semejante padecen los padres de Armando Valentín Aguilar, quienes estaban afiliados al ISSFAM y ya han sido avisados de que perderán ese derecho.
Hace tres meses, las familias fueron citadas en el cuartel de la 21 Zona Militar para un homenaje a los soldados, y fueron conminados a escribirle una carta al Presidente, para que le expusieran sus necesidades. Los padres de Armando pidieron, precisamente, que se les conservara su derecho a la atención médica.
Para María Carmen Macías Vázquez, especialista en derecho social del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, el Ejército está faltando a sus obligaciones al no haber pagado aún las pensiones.
"Es hasta como de sorprenderse. Alguien que estuvo en vida a las órdenes irrestrictas para todas las necesidades, ahora sus derechohabientes están olvidados porque no hay una declaratoria que debió de haber sido inmediata, bueno, una pensión que debió de haber sido entregada de manera inmediata por el instituto", expresa.
En cuanto a la atención médica, la Ley del ISSFAM no establece expresamente cómo queda la situación de los familiares de un militar fallecido. Sin embargo, de acuerdo con Macías Vázquez, es de suponerse que los derechos de que goza en su vida un militar se extienden después su muerte.
"No es necesario que me diga 'a la muerte de él va a seguir el servicio médico, no, ése es un derecho que tienen si así los designó (el militar antes de morir) y no tendrá por qué variar", añade.


Intervención de Cárdenas Batel

A los pocos días de perder a Armando, Celia recibió la visita de Mariano Sánchez, el coordinador de Atención Ciudadana del gobierno de Michoacán, quien le dio el pésame por parte del gobernador Lázaro Cárdenas Batel, y le ofreció el apoyo de la entidad. Como a las otras viudas radicadas en la entidad, le prometió una casa y ayuda para mantenerse económicamente.
"Me dijeron que me iban a poner una pequeña tiendita para que me ayudara, pero no nos han dicho ya nada", cuenta Celia, "ya firmamos según las escrituras y el compra-venta de la casa, pero no nos la han entregado".
En el caso de la viuda del cabo Téllez Villanueva, quien entonces vivía con su suegra, Leonila Villanueva, el gobernador se desplazó en persona para darle el pésame y, además de la casa, le prometió colocarla en un trabajo, ya que tiene un título de enfermera.
Por su parte, la viuda del cabo Carrillo Cornejo tuvo que ir a buscar al gobernador a la Casa de Gobierno, porque éste no la visitó. Su madre, María de Jesús Navarro, quien estuvo en el encuentro, cuenta que Cárdenas Batel también prometió a su hija una casa y ayuda para poner un negocio en el que pueda autoemplearse.
Hasta el cierre de esta edición, las viudas no habían recibido ni casa ni ayuda para obtener un empleo o poner un negocio propio.
Según María de Jesús, el gobernador encargó a su coordinador de Atención Ciudadana darle seguimiento al asunto. Sin embargo, lo acusa de no respetar las instrucciones del mandatario estatal. Cuando las viudas se reunieron con Sánchez posteriormente y le preguntaron por el apoyo económico, respondió que primero se vería lo de la casa.
Sin embargo, las viudas firmaron un convenio el pasado 13 de julio con el gobierno estatal, en el que la autoridad se comprometía a entregarles su casa en octubre. Pero ya que la elección para designar un nuevo gobernador en la entidad será en noviembre, Celia y María de Jesús dudan que se vaya a dar el apoyo prometido a las viudas. Piensan que si cambia la administración, las promesas quedarán en el olvido.
Por otra parte, María de Jesús relata que cuando su hija firmó el convenio para su casa, ella se fijó en la dirección de la vivienda y fue a verla. Allí, se dio cuenta de que la casa prometida era en realidad un pie de casa y decidió pedirle a Sánchez una explicación.
"Se lo dije en persona: 'Oye, Mariano, ¿es una casa lo que se les va a dar o es un pie de casa?'", relata. "Y me dijo, 'Es una casa, señora'. Le dije: 'Ah, es que nosotros fuimos a ver y es un pie de casa'. Y dice: 'Ah, a caballo dado, no se le ve...' -no recuerdo lo otro- o sea, dándonos a entender que nos están regalando y todavía nos ponemos nuestros moños".
María de Jesús escuchó a una secretaria del coordinador de Atención Ciudadana mencionar que el gobernador había dado instrucciones para asignar 200 mil pesos a la construcción de cada casa. No obstante, cuando llamó a la constructora encargada de la edificación de las casas de las viudas, le dijeron que su costo era de 160 mil pesos.
Al final de una reunión donde María de Jesús planteó este problema, Sánchez amenazó a las viudas con quitarles el apoyo prometido.
"Dice mi hija que la regañó muy feo porque le dijo: 'por tu culpa no les voy a dar a nadie nada'", narra la madre de la viuda.
Finalmente, en otra reunión en el Palacio de Gobierno, el funcionario pidió a las viudas apoyar a su esposa, Alma Bahena, quien busca una diputación local por el PRD en sur del Estado.
"A todas se los dijo: 'Mi esposa se va a lanzar para diputada por la Sur. Quiero que la apoyen'", expone María de Jesús.
En repetidas ocasiones se solicitó una entrevista con el gobernador Cárdenas Batel para conocer su versión, pero al cierre de esta edición no se había recibido ninguna respuesta.


¿Una batalla perdida?

Celia parece muy alejada de las batallas políticas que se avecinan en Michoacán. Lo que le preocupa ahora es criar a su hijo.
"Tengo miedo de no educarlo bien, que se me haga vago o vicioso, no educarlo, pues... entre los dos", dice con cierta angustia en la voz.
Incluso tiene miedo de que su hijo pueda algún día caer en las adicciones. Por eso piensa que luchar contra el narcotráfico es importante, aunque deplora que tengan que perderse vidas por ello y duda de la posibilidad de acabar con el problema.
"Tengo miedo de que sea, pues, el contrario de su papá", expresa al referirse a su hijo.
Pero paradójicamente, también teme que el niño se parezca demasiado a su padre.
"Igual también tengo miedo de que un día me diga que él quiere ser como su papá y que entre allí (al Ejército)".
No es que Celia desprecie el sacrificio de su pareja. "Siempre voy a estar orgullosa de él porque era alguien que siempre le gustaba cumplir con su deber", expresa.
No, el miedo de Celia es más sencillo. No quiere perder a su hijo.


Emboscados

Estos cinco militares cayeron en Michoacán, justo donde iniciaron los operativos antinarco.

Cabo de infantería Armando Valentín Aguilar.
Nació en Queréndaro, Michoacán, el 23 de septiembre de 1982.
Se dio de alta el 1o. de mayo de 1999.
Le sobreviven su pareja y un hijo de tres años.

Cabo conductor Israel Téllez Villanueva.
Nació en Morelia el 9 de mayo de 1986.
Se dio de alta el 25 de mayo de 2004.
Le sobreviven su esposa y un hijo de cinco meses.

Cabo escribiente Júpiter Francisco Carrillo Cornejo.
Nació en Morelia el 10 de noviembre de 1983.
Se dio de alta el 27 de septiembre de 2004.
Le sobreviven su esposa y un hijo de 7 años.

Sargento segundo de infantería Humberto Ruiz Hernández.
Nació en Santiago Ixtlayuca, Oaxaca, el 15 de junio de 1973.
Se dio de alta el 25 de agosto de 1983.
Le sobreviven su esposa y un hijo.

Coronel de infantería Diplomado de Estado Mayor Antioco Hernández Morales.
Nació en Chilpancingo, Guerrero, el 22 de mayo de 1962.
Se dio de alta el 1o. de septiembre de 1979.
Le sobreviven su esposa y tres hijos, uno de ellos de dos meses.






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La versión oficial no convence


Publicado en Enfoque - Reforma



Por Laurence Pantin



(02-Sep-2007).- "Si yo pudiera, yo vengaba a mi hijo", dice con firmeza José Guadalupe Valentín, el padre del cabo Armando Valentín Aguilar, quien falleció junto con otros cuatro soldados el pasado 1o. de mayo en una emboscada en Carácuaro.
A la impotencia que sienten los familiares de los militares caídos frente a la impunidad, se añade el dolor de la incertidumbre, ya que consideran que las autoridades no les han dado una verdadera explicación sobre la muerte de los soldados.
De hecho, algunos familiares detectaron inconsistencias entre la versión oficial de los hechos e información que les dieron los compañeros de los soldados fallecidos.
La versión oficial de los hechos está plasmada en un documento de 12 páginas fechado del 29 de mayo que la Dirección General de Justicia Militar de la Secretaría de la Defensa Nacional entregó a los familiares como Declaración Provisional de Existencia de Personalidad Militar.
Mientras que la página 5 del documento menciona que los soldados iban vestidos con su uniforme camuflado tipo selva, los familiares del cabo Valentín Aguilar escucharon una versión ligeramente distinta.
"Nos dijo un compañero de ellos que les habían puesto una playera normal encima (del uniforme)", expone Celia Barrera, pareja de Valentín Aguilar.
El documento también establece que los soldados salieron del cuartel a las 16:00 horas, a bordo de una RAM 4x4, un Mercedes Benz y tres camionetas pick up para investigar una denuncia anónima que mencionaba la presencia de un grupo armado en el municipio de Carácuaro.
"Hay rumores que se dicen que iban todos vestidos de civil y que iban en una camioneta de la PGR. Pero ¿cuál es la verdad?, no sé", expresa Leonila Villanueva, madre del Cabo Israel Téllez Villanueva.
Los familiares no entienden qué pudo motivar que los soldados vistieran de civil y circularan en vehículos que no pertenecían a las Fuerzas Armadas.
"Yo me sentí mal porque creo que el Ejército no tiene por qué salir así. No sé qué realmente fue lo que sucedió allí. Y a mí eso me tiene desconcertada", concluye Villanueva.
Finalmente, pese a que los familiares fueron informados de que los cabos llevaban su chaleco de protección ese día, no se explican cómo dos de ellos pudieron recibir impactos de balas en la espalda o en el abdomen.
Barrera, la viuda del cabo Valentín Aguilar, cuenta que un compañero de su pareja le dijo que se puso el chaleco ese día. A pesar de esta medida, el acta de defunción del militar establece que falleció de un "shock hipovolémico por laceración de órganos tóraco abdominales consecutiva a la penetración de proyectil de arma de fuego a cavidad tóraco abdominal", es decir que recibió un impacto de bala en el abdomen, que normalmente debería haber estado protegido por el chaleco.
Por su parte, Nidia Cornejo, madre del cabo Júpiter Francisco Carrillo Cornejo y agente de tránsito en Morelia, dice que el médico del Servicio Médico Forense que atendió a su hijo es un amigo suyo y que éste le aseguró que su hijo llevaba su chaleco puesto.
"Nada más que yo, lo que no entiendo (es) cómo (con) el chaleco le entró una bala por la parte de atrás y explotó en el pecho", expresa.
Para investigar la emboscada, la delegación en Morelia de la Procuraduría General de la República inició el 2 de mayo la averiguación previa AP/PGR/MICH/M-I/277/2007, por los delitos de homicidio, lesiones calificadas, violación a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, y los que resulten.
Sin embargo, según José Luis Manjarrez Nava, de la oficina de comunicación social de la PGR, la investigación sigue su curso y no ha dado ningún resultado hasta la fecha.
"Efectivamente se abrió la averiguación previa," declara. "está en proceso. No ha habido, hasta este momento, información que se pueda proporcionar que sea de algún adelanto. No ha habido ningún ejercicio penal, o sea, no ha habido ninguna consignación. Continua el proceso de investigación".
Al cierre de esta edición la Secretaría de Defensa Nacional no había contestado la solicitud de información que se le hizo sobre este caso.


La ley dice

La Ley del Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas, de 228 artículos, desglosa los derechos que se deben otorgar a los familiares de un militar muerto en el activo en actos del servicio.
- El pago, a partir del día siguiente de la muerte del militar, de una pensión equivalente al 100 por ciento de su haber y el 100 por ciento del sobrehaber, de las primas complementarias por condecoración de perseverancia y de las asigna- ciones de técnico que estaba percibiendo el militar al ocurrir el fallecimiento.
Los familiares que se consideren con derecho a beneficio deben solicitar el otorgamiento de la pensión al Instituto. Mientras se lleven a cabo los trámites para otorgar la pensión, se continuará cubriendo el 50 por ciento del haber que percibía el militar fallecido a los familiares que se acrediten con la credencial de afiliación respectiva.
- La entrega de pagas de defunción equivalente a cuatro meses del haber y del sobrehaber, más cuatro meses de asignaciones para atender los gastos de sepelio.
- Un seguro de vida, cuyos beneficiarios podrán ser elegidos libremente por el militar.
- Un seguro colectivo de retiro equivalente a 50 meses del haber y sobrehaber mínimo vigente del grado del militar, independientemente de sus años de servicios efectivos prestados.
- La devolución de las aportaciones que el militar tenga a su favor en el fondo de la vivienda.

Laurence Pantin


Así lo dijo

"A México y al presidente de la República le (sic) queda muy claro que murieron como héroes y como héroes serán tratados y serán recordados. Por eso extiendo mi más sincero pésame a sus familiares, les garantizo que tendrán todo el apoyo, pero también el reconocimiento y el recuerdo de gratitud del pueblo de México".

Felipe Calderón
2 de mayo de 2007


"Ya estuvo suave porque no se está haciendo. O sea hay muchas trabas y yo lo que quiero es que se de cuenta el Presidente. A mi, no me interesa el gobernador de aquí ni los de aquí. Porque se supone que el Presidente lo dijo a la televisión que se les iba a brindar todo el apoyo".

María de Jesús Navarro Ramírez,
suegra del cabo Júpiter Francisco Carrillo Cornejo, 17 de agosto de 2007


"Gloria y honor a todos los soldados y marinos que arriesgan su vida y que la ofrendan en defensa de los más elevados intereses de la Patria. El sacrificio de estos patriotas no será en vano, en honor a su memoria, su muerte no quedará impune".

Felipe Calderón
5 de mayo de 2007


"Él (Calderón) debe de cumplir con su palabra porque si él ya lo dijo... y es cosa de que ahorita ya no se ha oído nada de ellos, o sea, como si ya los hubieran dejado así, como si hubieran matado a cualquiera. Y eso no debe de ser porque él ya lo había dicho que los iba a recordar."

Celia Barrera,
viuda del cabo Armando Valentín Aguilar, 8 de agosto de 2007


"Para mí, no se le ha hecho nada todavía (de justicia). Porque yo sé que siguen sueltos unos de los que se juntaron para hacerles el 'cuatro' que dicen que les hicieron. Se dio a conocer que habían detenido a personas. Pero después salió que ya las habían soltado, que no se les comprobó nada".

Leonila Villanueva,
madre del cabo Israel Téllez Villanueva, 9 de agosto de 2007